Una lista exhaustiva de regresos
de cámaras lentas
de recámaras de armas
inundadas de llanto
un nido de señuelos estancados
merodeando el sueño de sonámbulos
un mapa borroso
de carreteras rotas
flores livianas
tierra multiplicada
cuentos
a saber
manadas de cuerpos
ajenos
agendados
menos días
muñones
cometas cometiendo errores
desahucio
una cana más sin aire
resoplando en los huecos
de aquellos temporales
que se fueron
y dejaron a su paso
solo el grafito virtual
de esta letra de cambio
Música sin antecedentes, libros por puro gusto,películas sin pretensiones, lugares impopulares.
"El año pasado, pasé 322 días viajando, lo que significa que tuve que pasar 43 miserables días en mi casa."
Up in the air, 2009
Up in the air, 2009
martes, diciembre 29, 2009
martes, diciembre 15, 2009
martes, diciembre 08, 2009

No hace mucho tiempo, leí en una revista especializada que algunos científicosde indiscutible fama han intentado establecer el lugar en el que se halla el punto central y más íntimo del conocimiento, al que han llamado "alma". La han situado en cierta parte del cerebro. No estoy de acuerdo con ellos: el alma reside en la sangre. No en toda la sangre, naturalmente, sino en un solo glóbulo que está mezclado con miles de millones de otros glóbulos y, por lo tanto, nunca será posible dar con él, con ese pequeño glóbulo que contiene el alma, ni siquiera con el más perfecto de los ordenadores, con el que se acerque a Dios.
Para encontrar realmente ese minúsculo glóbulo que viaja entre millones de glóbulos en mi sangre, donde se encuentra mi alma, debería atravesar de verdad esta ventana y tener el valor de que esa pequeña gota de sangre quedara impresa como una pincelada de un pintor en la acera de ahí abajo. Allí es donde sería de verdad, y donde tú podrías de verdad leerme. Pero ¿sabes por el contrario a quien correspondería leerme? A la policía científica, que, con sus instrumentos, acudiría a descifrar mi grupo sanguíneo. Por eso, en lugar de todo ello, te dejo unas cuantas palabras, y hay que contentarse, porque todo lo demás son palabras, palabras, palabras...
Antonio Tabucchi. Se está haciendo cada vez más tarde.
miércoles, diciembre 02, 2009
lunes, noviembre 09, 2009
"Estoy en la retaguardia de la vanguardia"

La violencia es un código terriblemente gastado, milenario, antropológico incluso: es decir que la violencia en sí no representa una figura de novedad inaudita. De ahí que una actitud de destrucción radical de la cultura me parece como irreflexiva, relativamente ineficaz, y que no tiene más valor que el expresivo. A partir del momento en que s eplantea el problema en términos de tarea histórica un poco más amplia, pienso que no hay más solución que aceptar esta fatalidad de la cultura. Hay que trabajar por su destrucción o por su mutación desde el interior. Desde el exterior, la actitud no es más que decorativa.
Un individuo, por revolucionario que se pretenda, si no se plantea la cuestión del lugar desde donde habla, es un revolucionario postizo.
Siempre hubo barrera cuando una forma de arte parecía subversiva. Pero no son las formas más violentas las que son más peligrosas.
Roland Barthes. El grano de la voz. Entrevistas.
lunes, octubre 19, 2009
Quité ya los jardines
no quedaba demasiado piso
dejé naufragar todos los centavos
que alcancé tan poco
cuando nada fraguaba
y estaba a un paso...
renuncié entonces a la verde
marea engañosa
de esa agua que fingía
ser río
y no pasaba de ser nube enferma
arrodillada
y así
incluso ahora
me queda la sensación
de no tener suelo
aunque a ratos
me hunde
el letargo
de todo lo concreto
no quedaba demasiado piso
dejé naufragar todos los centavos
que alcancé tan poco
cuando nada fraguaba
y estaba a un paso...
renuncié entonces a la verde
marea engañosa
de esa agua que fingía
ser río
y no pasaba de ser nube enferma
arrodillada
y así
incluso ahora
me queda la sensación
de no tener suelo
aunque a ratos
me hunde
el letargo
de todo lo concreto
domingo, septiembre 20, 2009

#
1 esta solo, se entera...
2 diferentes maneras...
3 veces llamo y respondes
2 diferentes maneras...
3 veces llamo y respondes
y suena, suena el acorde...
4 elementos + el viento....
5 estrellas el # que prefiero...
6 es el diablo escondido
4 elementos + el viento....
5 estrellas el # que prefiero...
6 es el diablo escondido
en el hilo, en el hilo del tiempo
7 rayos misteriosos
8 horizontes infinitos
9 es real, casi disfruto chocar
Cuento hasta 10 y te escondes
Dioses creado con 10 nombres
Alfa y Omega
7 rayos misteriosos
8 horizontes infinitos
9 es real, casi disfruto chocar
Cuento hasta 10 y te escondes
Dioses creado con 10 nombres
Alfa y Omega
todo primcipio y final
11 mi cumpleaños
12 las lunas en tu año
13 no existe la suerte
los numeros, los numeros no mienten
12 las lunas en tu año
13 no existe la suerte
los numeros, los numeros no mienten
1 es asi
2 distancias
3 armonizan
4 ruedan más
5 es la magia
6 antes de descansar
7 colores
8 pasos
nube 9
10 contiene
11 yo
2 distancias
3 armonizan
4 ruedan más
5 es la magia
6 antes de descansar
7 colores
8 pasos
nube 9
10 contiene
11 yo
12 vos
13 paré de contar
G. Cerati
domingo, julio 19, 2009

¿Quién reprochará al jefe de la expedición condenada al fracaso. que, después de haberse arriesgado al máximo y de haber gastado hasta la última onza de energía y de haberse dormido sin que le preocupe apenas volver a despertar, advierta ahora, por cierto cosquilleo en los dedos de los pies, que aún vive y que, en conjunto, no tiene objeciones contra la vida, sino que necesita comprensión y whisky y alguien a quien contar de inmediato la historia de sus sufrimientos? ¿Quién se lo reprochará? ¿Quién no se alegrará en secreto de que el héroe se despoje de su armadura, se detenga junto a la ventana y mire en dirección a su esposa y su hijo, quienes, muy distantes en un primer momento, se acercarán de manera gradual , hasta que labios y libro y cabeza aparezcan con claridad ante sus ojos, si bien todavía seductores y extraños debido a la intensidad de su aislamiento y al desierto de las edades y la destrucción de las estrellas y, finalmente, guardándose la pipa en el bolsillo e inclinando la magnífica cabeza ante ella..., quién le reprochará que rinda homenaje a la belleza del mundo?
Virginia Wolf. Al faro.
martes, junio 23, 2009
Diluvia
A todos esos cuerpos que he dejado a mi paso
Atascados entre las semillas más frágiles
A todos esos rincones invadidos
Por langostas
Hoy quiero escribirles de nuevo
Las mismas cartas de antes
Las del baúl que duerme tranquilo
Su sueño de difunto sin inteligencia
A todas quiero escribirles un muérdago
Para que puedan de nuevo mirar mariposas
Hoy tan telarañas tan anudadas
A todos mis minutos en blanco y negro
Les digo con fiereza
Sincera
Que la única cana que me queda nueva
Inunda mi materia gris
De miradas muertas
A todos esos cuerpos que he dejado a mi paso
Atascados entre las semillas más frágiles
A todos esos rincones invadidos
Por langostas
Hoy quiero escribirles de nuevo
Las mismas cartas de antes
Las del baúl que duerme tranquilo
Su sueño de difunto sin inteligencia
A todas quiero escribirles un muérdago
Para que puedan de nuevo mirar mariposas
Hoy tan telarañas tan anudadas
A todos mis minutos en blanco y negro
Les digo con fiereza
Sincera
Que la única cana que me queda nueva
Inunda mi materia gris
De miradas muertas
jueves, junio 04, 2009

Hay una realidad que demuestra la verdad de un hecho. Porque nuestra memoria y nuestros sentidos son demasiado inseguros, demasiado parciales. Incluso podemos afirmar que muchas veces es imposible discernir hasta qué punto un hecho que creemos percibir es real y a partir de qué punto sólo creemos que lo es. Así que para preservar la realidad como tal, necesitamos otra realidad -una realidad colindante- que la relativice. Pero, a su vez, esta realidad colindante necesita una base para relativizarse a sí misma. Es decir, que hay otra realidad colindante que demuestra, a su vez, que ésta es real. Y esta cadena se extiende indefinidamente dentro de nuestra conciencia y, en un cierto sentido, puede afirmarse que es a través de esta sucesión, a través de la conservación de esta cadena, como adquirimos conciencia de nuestra existencia misma. Pero si esta cadena, casualmente, se rompe, quedamos desconcertados. ¿La realidad está al otro lado del eslabón roto? ¿Está a este lado?
Haruki Murakami. Al Sur de la frontera, al Oeste del sol.
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